La campana que indicaba el final del día de
grabación sonó, y sus ojos no dejaban de intimidarme.
Mi mente empezaba a divagar en preguntas, si lo que
estaba haciendo de verdad estaba bien. Podría estar metiéndome en un juego
sucio. Conocía a Zayn como la palma de mi mano, podría manipularlo, pero no
jugar con él. Zayn Malik no era una persona con la que se jugara.
Él me había demostrado que podía ser lo más
imprevisto de la noche a la mañana y que podía dar vuelta las cartas tomando el
todo el poder.
Pero ya era tarde para darme de baja. Solo tenía un
problema; no sabía cómo volverle a hablar luego del día anterior. Pero no me
tuve que preocupar mucho por ello, él fue quien volvió hacia mí.
Cuando vi que sus pasos se encaminaban hacia mí,
instantáneamente me di la vuelta y comencé a apresurar mi paso hacia mi
camerino. Sentí sus gritos llamando mi nombre por detrás de mí pero no estaba
preparada para seguir en mi papel.
-oye… ¿estas huyendo de mí?-dijo colocándose dos
pasos delante mío, pero seguíamos caminando.
-no, llevo prisa.
-¿puedo hablar contigo antes que vuelvas a
desaparecer de la faz de la tierra hasta mañana?-levanto las cejas.
-no, ya te dije que llevo prisa.
-no me trates con tanto desdén, cariño-dijo casi
suplicante -esas marcas que tienes en la cadera, ¿te las he hecho yo?-pregunto
sin mirarme a los ojos. Miraba mis caderas.
-¿Qué vas a hacer? ¿Te vas a arrepentir? Ambos
sabemos que ya es muy tarde arrepentirse de algo cuando ya está hecho-muy bien,
otro acercamiento a nuestro pasado.
-si te lastime, juro que no fue con el afán de
hacerte daño, Mikayla-puse los ojos en blanco.
-¿me vas a decir que ahora ya no eres el Zayn que
conocí y ahora no le pones un dedo encima a nadie?-le dije con voz burlona pero
enojada. Otra memoria de nuestro pasado. Creo que me estaba pasando. Pareció
enojarse levemente.
-maldita sea, si no fueras tú, joder, como te
golpearía Mikayla-abrí los ojos. Ese comentario me tomo desprevenida.
“Relájate”.
-y eso a veces siquiera te importo-le escupí. Eso
pareció una patada en los huevos para él. Hacia menos de dos minutos estábamos
hablando y yo ya había hecho 3 referencias a nuestro pasado, creo que ya era
suficiente.
-¿podrías dejar de detestarme, solo por un jodido
segundo?-pregunto con frustración.
-¿me vienes a decir algo bueno, o puedo irme a
cambiar ya?-le pregunté ignorándolo.
-no sé qué quieres que te diga. Lo siento, lo siento
por lo de ayer, lo siento por tratarte como una mierda estos meses, lo siento
por hacerte daño cuando eras mi chica, y no sé qué esperas, lo lamento Mikayla,
y no hubo un día de estos tres años en los que dejara de pensar en ti, porque
lo peor es que…- Me sorprendió que esta vez, el haga una referencia a nuestro
pasado. Increíble-yo sigo queriéndote-dijo de repente me reí con frustración.
-¿quererme? No, tú no me quieres, Zayn Malik. Querer
a alguien no es venir como un despojo humano, echarte un maldito polvo, y esfumarte
como el humo al siguiente día-el frunció el ceño.
-yo no me esfume, nunca lo hice. Mikayla, seré
muchas cosas pero no un patán, al menos no contigo. Te estoy pidiendo, que si
quieres, podríamos intentar algo entre nosotros-fruncí el ceño. Me confundí. La
galaxia paso por mi cabeza.
-ni de coña, no volvería a tener nada contigo, ni
ahora, ni en un millón de años-el suspiro frustrado.
-esta vez hare las cosas bien, nena.
-¿Por qué el repentino interés?-le interrumpí.
-¿te basta si digo que al fin acepte que nunca te
olvide?
Fría como el hielo de un helado en pleno Agosto.
Seca como un suelo a pesar de haber llovido.
Viento que te calma en algún camino angosto,
Dulce confesión de un delito reducido.
Fiel como un sabueso a tus pies siempre postrado,
Por ti he ejercido de psiquiatra y abogado,
Y he acabado interna de esta crónica macabra.
Blanca como el foco que apuntas a tus ojos
Cada mediodía que recuerdas tu trabajo.
Años evitando de tu corazón enojos
Siempre dirigiendo mi cabeza hacia abajo.
Dices que me quieres, son palabras subjetivas,
Pues de amar a esto considero que hay un trecho.
Lisos como el folio en el que escribes son mis
labios,
Dulces, pero hoy se han llenado de veneno.
Pues de estar jugando a los insultos y agravios
Pero sabes bien que sangrante, verde o perra,
Soy siempre la única que ha estado a este lado,
Que en tu nombre siempre he marchado a la guerra,
Y en tu nombre siempre he ganado si he luchado.
Pregúntate hoy si la vida que ahora escoges,
¿No se dice eso, que si siembras, bien recoges?
Yo he sembrado un mundo y a ti te lo he ofrecido.
Imagino que estamos dados al error,
y soy alma penitente esperando a tu regreso.
No importa que copies mi sonrisa en otra boca.
No importa que busques otros iris de esmeralda.
Escucha un momento la sentencia de esta loca:
Siempre terminar con una historia sienta mal.
Y esto me parece un destino lamentable,
Pero cada cuento tiene un punto y final
Y un protagonista para el resto irreemplazable.
Hecho trizas.
Eran
cerca de las 2 de la mañana, y el no volvía. Estaba sentada en el sillón de la
sala de su casa, mañana debíamos grabar, y era extraño el hecho de que él no
esté en casa a esas horas. Y yo como una estúpida lo esperaba sentada en el
sillón. Seguro se estaba tirando un gran polvo con alguna rubia.
Me
levante instantáneamente cuando sentí el ruido a llaves en la puerta principal
y me dirigí a esa sala. Cuando cruce el marco de la puerta me quede tiesa ante
esa escena.
-no
quiero ningún comentario, por favor-dijo colgando las llaves en su llavero.
La
imagen de un Zayn despeinado, con manchas de sangre en su camisa desprolija, un
par de raspones en la cara y los nudillos ensangrentados se hizo más visible
cuando prendí la luz de la mesada al lado mío.
Cerré
los ojos con fuerza, apreté mis labios intentando que un mar de reproches no
saliera de ellos. Suspire levemente mirando hacia abajo.
-supongo
que no puedo llamar a la enfermera porque el director te matara si sabe lo que
acabas de hacer-el suspiro mientras se quitaba la campera de cuero.
-no
me puede dar más lo mismo el puto director, solo quiero dormir-dijo intentando
caminar hacia la puerta, pero sus piernas tambalearon un poco. No estaba herido
solo en el rostro.
-espera-le
dije acercándome a él y sentándolo en el sillón. Corrí hacia el baño y busque
un poco de alcohol y ventas para los nudillos. Volví a la sala y él estaba
desplomado en el sillón con la mirada hacia el techo, no tarde en sentarme a su
lado y coger sus manos.
-vete
a dormir Mikayla, no hace falta que hagas de mi madre-puse los ojos en blanco.
-si
fuera tu madre, ambos sabemos que te estaría gritando, más que curarte-esta
vez, él puso los ojos en blanco. Le coloque el alcohol con algodón sobre los
nudillos, él ni se inmuto. Este procedimiento ya lo sabía de memoria, lo habida
hecho tantas veces en el pasado, y sabía que él pensaba lo mismo.
-¿dejaste
de ir a boxeo, no es así? Para volver a las peleas callejeras-él no me contesto
nada-sabes que esto arruinara a mas no poder tu imagen y…
-me
importa una mierda-me interrumpió-ya no puedo estar más arruinado-dijo sin
expresión alguna. Tampoco me miraba.
-me
olvide la venda en la habitación, sígueme-dije ignorándolo por completo. Camine
hasta mi habitación sintiendo sus pasos tras de mí. Le hice sentar en la cama y
me arrodille a su lado siguiendo con mi trabajo.
-Zayn…
eres un idiota, espero lo entiendas-dije sin mirarlo aún, el tiro su cabeza
hacia atrás.
-nadie
me llamo idiota tan seguido como tú-dijo sin expresión.
-quizá
no en tu cara-él sonrió.
“Hora
de ponernos manos a la acción. Lo que ensayamos, Mikayla”.
-Zayn
yo… te quiero tanto, pero no puedo verte así. Toma algo de madurez en tu vida
Zayn. Te amo, pero solo…-me interrumpió.
-¿Qué?
-hablo
de que tendrías que parar de hacer esto, algún día no vas a ganar…
-parece
que contigo nunca voy a ganar-dijo frustrado.
-Zayn,
lo único que estamos haciendo desde hace meses es discutir, subir a la
habitación, tener sexo y luego volver a olvidar todo-suspire-y sé que para ti
también es mejor así, de lo contrario…
Era
mejor cerrar la boca, porque de lo contrario, le haría un reproche infantil en
el que le reclamaría que no me quisiese como su pareja pública.
-¿de
lo contrario que?
-nada,
ya te cure.
-no
es eso lo que dije.
-eso
pensaste.
-esto
ya es demasiado, creo que será mejor que te vayas…
-y
una mierda. Lo que acabas de decir, estuviste a punto de aceptar tus
sentimientos por una vez en la vida y cuando parezco notarlo te retractas como
una maldita cobarde.
-vete-dije
sin mirarlo.
-¿es
lo que quieres?
-si-dije
intentando que mi voz no temblara.
-bien,
espero que no te arrepientas cuando no me veas volver-sin una palabras más se
levantó de la cama y azoto la puerta tras de sí. Creí que había ido hacia el
otro piso donde estaba su habitación, pero luego de unos minutos sentí el motor
de su auto, dejándome ver que estaba completamente sola en casa.
Ya
no eres el que yo conocí, esa criatura de la que yo me enamore.
Ya
no eres ese mismo hombre que un caluroso lunes de diciembre, me dio su mano y
me invito a volar con el...
Ya no eres aquel ángel, mi ángel, el que velaba por mí, el que sufría por mí, y me invitaba a vivir.
Ya no eres aquel ángel, mi ángel, el que velaba por mí, el que sufría por mí, y me invitaba a vivir.
El
tiempo ha pasado, ya lo más triste ha terminado, el mundo ha cambiado, y
nosotros con el mundo, ya no somos los mismos de ayer, cuando en aquellos días,
se nos pasaron las horas, mirándonos fijamente, abrazándonos eternamente, ya no
eres el mismo, tu mirada ya no es la misma, esos pensamientos, con aire de
suficiencia, ya hasta la voz te cambio, no, no eres, ese, el mismo del que yo
me enamore.
Te miro, y no te reconozco, has cambiado tanto, amor mío.
Te miro, y no te reconozco, has cambiado tanto, amor mío.
¿Dime, que fue lo que hicieron contigo? ¿Quién fue capaz de borrar de tu
memoria, tanto tiempo de felicidad, tantos sueños construidos, tantos momentos
vividos?
Lo
veo, y no lo creo, me destruye a cada momento, ¿qué fue lo que te hicieron,
porque fue tan despiadado el tiempo, que se llevó consigo todo lo vivido, dejando
un enorme vacío, y un profundo olvido?Tú ya no eres ese, del que yo me enamore, es cierto, pero, ¿Alguna vez lo fuiste?
El nuevo Zayn era distante, frívolo,
ignorante, desinteresado. Parecía que su descripción de “toma al toro de los
cuernos” se había vuelto un simple “solo existo”. De verdad parecía estar
pasándola mal.
Sé
que es sínico pero… me daba tanto placer verle de esa manera.
Yo
solo sonreía. Todo consistía en no solo darle la imagen de chica colocada,
fiestera y despreocupada a la prensa, sino también a todos a mí alrededor.
Debían gozar de la nueva Mikayla, y en el camino casi me perdí, empecé a
gozarlo yo misma pero luego me detuve y dije “Mikayla, está en realidad no eres
tú, deja de actuar como si lo fueras”.
Así
que las primeras veces que nos vimos era esa chica sonriente, risueña, que
siempre llevaba una botella en mano y hacia chistes. Como si todo nuestro
pasado no existiera; nunca hablamos de nuestra relación, de los golpes, de la
prensa, siquiera de lo que habíamos estado haciendo este último tiempo.
Me
sorprendió que a el tampoco le interesara hablar de ello.
Un paso más.
Se
acercaba el final de nuestro trabajo. Faltaban pocas semanas para terminar las
grabaciones, luego de eso tendríamos un par de semanas más para promocionarla,
y allí terminaba nuestro tiempo juntos. Así que tendría que apresurarme.
Las
cosas con Zayn se me habían hecho más difíciles. Ya no sabía que haría, ni como
terminaría esto. Era todo tan indeciso, me confundía a mí misma. Pero sabía que
las cosas al final terminarían bien, al menos para mí.
Había
sido el momento de volver a enganchar a Harry.
-¿estás
bien? ¿Puedes caminar, cariño?-dijo el con gracia mientras veía que me dirigía
al baño a darme una ducha.
-si
quieres dejarme inmóvil, vas a necesitar más que eso, Harry-me di vuelta a él y
le sonreí pícaramente, él se rio por lo bajo aun acostado en la cama.
-créeme,
ya lo tengo claro-antes que pudiera entrar a darme un ducha, el me cogió de las
caderas.
-¿Qué…-el
me interrumpió.
-shh-dijo
sobre mi oreja. Se me erizo la piel desde la primera S que pronuncio. Comenzó a
darme ligeros besos por mi cuello, intente resistir todo lo que pude, pero
terminé moviendo mi cuello para taparlo con mi pelo. Él se rio sobre mí y
volvió a susurrarme al oído.
-esto,
Mikayla-no dijo nada por unos segundos, solo mantenía su cabeza pegada a
mí-creo que me hace sentir algo por ti.
-se
llama excitación-él se rio negando con la cabeza.
-hablo
enserio Mikayla. Estoy perdido por ti-me declaro volviendo a besarme el
cuello-¿tú y Zayn tienen algo?
Esa
pregunta me tomo desprevenida e hizo que mis rodillas falseen un poco, terminé
por separarme de él.
-¿Qué?
-¿tú
y Zayn están saliendo? No soy estúpido, veo cómo te mira, todos lo ven-dijo
revoleando los ojos-y puedo ver cómo te pones cuando hablo de él.
-no-dije
cortante-Harry, Zayn y yo ya no tenemos nada, el único que me importas eres
tu-sentí su sonrisa sobre mi hombro.
-eso
era todo lo que necesitaba oír.
Estúpido
y pobre Harry.












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