Mikayla Jackson

Mikayla, es una adolescente Argentina, cantante, compositora, cantautora, escritora, youtuber, bailarina, guitarrista, pianista, violinista, diseñadora de moda, productora, estilista, pintora, aditora, y dueña de multiples organizaciones

martes, 2 de julio de 2019

parte 16 libro


Dime si puedes ver.
Amor ya no sé dónde estás, donde te escondes. ¿Dónde dejaste ese hombre que solía amarme tanto? Mis planes se complican en lo que tú no muestras ningún sentimiento. Me haces buscar a oscuras.
Amor que ha pasado contigo, te has desilusionado de la forma en que te vivimos. Si es que te vivimos.
Amor porque duraste tampoco tiempo en mis manos, ¿Ahora donde andas? Te has esfumado. Le privaste de tu existencia a mi mundo.
Me encantaría preguntarte que ha pasado contigo todo este tiempo. ¿Qué te ha hecho el tiempo Zayn Malik?
Dime que ha pasado contigo muchacho. Hace un tiempo cantabas, reías a toda hora. Hoy te sientes solo, ya no eres el mismo de ayer. Vives un poco desorientado, ya no tienes sosiego
Te siento tan frio y distante ya no eres el mismo conmigo. Y mira que me esmero en actuar, soy la misma clase de niña que un diciembre de 2016 conociste. Solías decirme cosas bonitas, ahora este tan seco conmigo, que no sé por qué me duele tanto, odio que me duela tanto.
Soy la misma que una vez aprendiste a amar, aunque esa chica ya murió, intento revivirla por ti. Soy una versión mejorada de ella, la que no de crítica ni reprocha nada. Pero solo haces tan difícil mil planes.
Creí que cuando te encontraría serias esa versión de Zayn Malik tan predecible. Irías todo el día borracho (si es que solo eso), te rodearías de mujeres (como parecía en los noticieros que hacías). Pero nunca te vi con una mujer, sorprendente, ¿no? En las fotos aparecías con una chica diferente todos los días, y mientras trabajabas no te vi con ninguna.
Una vez intentaste coquetearme, ¿De veras me coqueteaste? Yo me prepare durante meses para ignorar nuestro pasado, pero a ti pareció que te sale natural. Ignoraste todo lo que paso antes, me coqueteaste como si nunca lo habrías hecho.
Parecías solo un rompecorazones ebrio, pero sé que el Zayn Malik que se enamoró de mi sigue ahí, y cueste lo cueste lo despertare.
Quisiera leer cada latido que hay en tu corazón para saber qué es lo que pasa por esa cabeza del infierno, que es indiferente cuando me ve, que cuando paso por al lado de tu presencia me apagas con tu indiferencia. Quisiera saber por qué eres así, a veces me miras con asco, o solo con aburrimiento. Quisiera saber quién fue el que te transformo en eso.
Vos no sos quine yo necesito que seas, vos no sos el que fuiste, vos no sos como a mi me conviene, vos no sos como yo quiero, parece que vos ya no sos vos.
Eres tan aburrido, alardeante, borde, pareces cansado. Volviste a ser ese que eras antes de mí, o una versión peor. Un rico mimado que le es indiferente a todo, triste de su propia lujosa y envidiada existencia.
Quisiera saber quién fue tan cruel contigo para convertirte en eso mientras no estuve.
Hasta que me idealice a la realidad: había sido yo.
La prensa.
¡Oh mi dios! Luego de meses de ausencia salen fotos de Mikayla Jackson ebria en una fiesta.
¿Vieron eso? Ivan y Mikayla están saliendo.
Se filtran fotos de Mikayla fumando marihuana.
No me lo puedo creer, Mikayla tiene problemas alimenticios, esta esquelética.
Muchas personas me preguntan si estoy bien, pero tengo la impresión de que a ninguna de ellas le importa realmente la respuesta.
¿Te enteraste? Mikayla sufre depresión, en la alfombra roja se le vieron cortes en la muñeca.
Dios mío, Mikayla es una puta, sale con la mitad de Hollywood.
Se ha vuelto drogadicta.
Mikayla sorprende a todos en una controversial presentación en los vma.
Mikayla se comprometió.
Mikayla habla sobre sus tristes historias con sus ex
La prensa definitivamente jugo un rol esencial en mi historia, en un punto de tu vida, sabes cómo los medios funcionan. Sabes que decir y cómo actuar para que ellos lo tomen de cierta manera, que era la manera en la que esperaba que las noticias llegaran a él.
Un Bourbon.
Cuando terminamos de grabar las escenas del día eran cerca de las 5 pm. Cerca de las 9.30 pm debíamos hacer una entrevista. Había sido un día pesado. Harry, Ivan, Miley o ninguno de mis amigos vino hoy al set y no pude disfrutarlo al máximo. Desde aquella noche Zayn había sido distante. Yo no tenía más energía. Solo quería tomar algo.
Así que tome un taxi hasta el bar más cercano. Me puse un gorro y unos lentes con un cuadro oscuro y baje la mirada intentando que nadie me reconociera. No tengo problema alguno con los fans, simplemente no estaba de humor y quería tomar algo.
“emborráchate hasta no recordar tu nombre” supongo que era un buen plan.
Pedí un Bourbon, ya me hacía costumbre. Desde que estaba con Alex, exactamente. Era su bebida preferida, la probé con él. Y en ese momento era todo lo que necesitaba.
-¿Puedo invitarte un trago?
-puedo pagarlo yo misma, Harry.
-vaya que humor, ¿Qué sucedió hoy?-pregunto sentándose a mi lado.
-nada, ese es el punto.
-¿quieres salir? Podríamos ir al hotel y dejar de hacer nada-tomo su copa. Sonreí, Harry siempre lograba ponerme de buen humor, aunque fuera con sus comentarios exclusivamente sexistas.
Sé que en este punto debéis estar confundidos. Harry siempre fue y siempre seguiría siendo mi amigo. Sabía que le gustaba, y él sabía que yo lo sabía, pero yo fingía no tener interés y seguíamos con el rol de amigos, que más tarde me serviría con Zayn.
-más tarde tengo una entrevista, no me gusta ir a las entrevistas con mal humor.
-¿Por qué deberías de ir así?
-porque eres una decepción en la cama-el rio. Vale, podría ser que estuviera un poco ebria. Pero que más daba, todos los días me la pasaba así.
-repítelo las veces que sea necesario, quizá algún día te lo creas-esta vez yo me reí.
Seguimos hablando por quizá una hora más. No quería despegar mis manos de los vasos que el barman me daba, pero la inclinación a irme con Harry al hotel me decía que era hora de dejar las copas, pero simplemente no pasaba.
-¿quieres bailar?-me dijo a oído. Mire la pista, había algunas personas. Ya que.
“dile que no” me dijo Amy a mí misma.
-ya que-dije bajándome de la silla.
Fui con él y movimos las caderas por unos minutos como solo nosotros lo hacíamos. Simplemente quería entretenerme por unos segundos, y Harry siempre lograba sacarme del mundo un instante.  Podría ser un gran amigo, lástima que no lo fuera de verdad. La vida seguía su curso, hasta que el entro.

Zayn estaba ahí por alguna extraña razón. En mis delirios alcohólicos pensé que todo era una ilusión, hasta que me tomo des brazo y me saco de la pista rápidamente mientras unas fanáticas reconocían a Harry.
-¿Qué carajos se supone que haces, Mikayla?-parecía enojado.
-¿Qué demonios te importa? ¿Qué diablos haces aquí?
-primero Louis, ahora Harry.  Ya la pasaste con Niall y Liam, ¿Qué mierda haces bailando con él?
-¿Qué pasa? ¿Acaso te excita verme bailar?-bueno, quizá me había pasado de copas.
-estas ebria.
-¿y? ¿Qué importa? ¿Sabes cuantas veces tuve que soportarte ebrio?
-te llevare a casa-dijo tomándome del brazo nuevamente y me arrastro al coche.
-suéltame-grite intentando sacar su mano de mi brazo.
-cállate, pensaran que quiero hacerte algo. No iras así sola….-dijo abriendo la puerta del auto.
-¿Por qué te preocupa?-le desafié, él ni me miro.
-no me preocupas tú. Tenemos una entrevista en menos de dos horas, ¿podrías por un segundo comportarte como la chica madura que un día conocí?-vaya, golpe bajo-¿te has olvidado de la puñetera entrevista?
-claro que no, solo me divertía unos momentos-mire hacia adelante en el coche-¿Qué hacías aquí?
-quise tomar una copa-fruncí el ceño.
-estoy borracha, no estúpida. Viniste directo a mí, ¿Qué mierda hacías aquí?
-quería hablar contigo.
-dudo que quede mucho que hablar entre nosotros-me interrumpió-intente irme pero el avanza hacia mí y me agarra de la muñeca.
Quería gritarle que me suelte y exigirle que me dejara en paz de una vez, no me gustaba jugar al juego si era con sus reglas, quiero abofetearlo y echarlo de mi vida de una vez, pero no puedo. Estoy paralizada junto a él y sus ojos cafés me tienen hipnotizada.
-Zayn, por favor- son las únicas palabras que consigo formular.
Y, por el tono suave en que lo hago, no estoy segura si le estoy rogando que me suelte o que me bese.
-te vi con Iván.
-¿A qué te refieres?-fruncí el ceño nuevamente.
-llorabas en sus brazos-sentí mis mejillas enrojecer así que corrí mi mirada hacia la ventanilla.
-tu amigo ya está grande, y apuesto a que sabe cuidar de su mismo.
Me miro fijo y detrás de esos ojos color chocolate algo quemaba con fuerza, no podía decir siquiera si estaba enojado, furioso o triste. Me miraba con frialdad, como si no me conociera, como si mi sola presencia le disgustaba pero también lo retara a quedarse en el mismo lugar que yo.
-de ti nadie se sabe cuidar.
-no sé qué mierda te importa, siempre quisiste verme sufrir así que…
-eso no es verdad.
-vámonos, o llegaremos tarde-cambie de tema.
-Mikayla, lo lamento...-comenzó a hablar.
-sé que no es cierto, así que mejor no lo digas, vámonos-corte la conversación.
Encendió el auto y andamos por las calles vacías hacia su casa. Yo estaba con una mirada perdida en el paisaje fuera de la ventanilla. El silencio más incómodo que hemos tenido en la vida se hacía presente.
-deja de comportarte como una niña-me dijo sínicamente-si no tuviéramos la entrevista, me daría igual que te fueras sola o en taxi, de veras necesitas volver a conseguirte un asesor.
-me importa una mierda la entrevista-escupí mis palabras.
-si se nota. Si fuera por ti te encantaría estar entre las piernas de Harry ahora mismo, ¿no es así?-estaba molesto.
-¿y qué? ¿Te gustaría que fuera entre las tuyas?-y yo también lo estaba.
-estos harto de tu jodida actitud-decía sin mirarme.
-¿y se supone que yo te tengo que dejar tratarme como una puta? Eres un cretino Zayn, siempre lo has sido.
-cállate-me miro retador.
-¿quieres que me calle? Pues vamos, adelante, intenta callarme-me arrepentía de las copas de mí.
-no te gustara jugar conmigo-apenas pronuncio.
-¿no? Pues la última vez que jugué contigo me gusto demasiado.
Me miro con la mandíbula apretada, su mirada era claramente de intenso dolor, lo había interpretado como la última vez que jugué con él, que lo utilice.  Piso el acelerador y cambio bruscamente a una velocidad muy alta.
-disminuye la velocidad… déjame bajar.
-cállate-murmuro.
Tomo la salida más cercana, y se desvió de la ruta ferozmente.
-¿A dónde me llevas?
-que te calles, maldita sea-me miro con los ojos levemente cristalizados, pero aun con su expresión de odio ¿Qué?
-no, déjame bajar-grite. Empezaba a ponerme nerviosa.
-¿acaso tienes miedo?-escupió sus palabras.
-¿eso es lo que quieres provocar? ¿Quieres que de nuevo te tema? Pase una vida teniéndote miedo, ya experimente todo contigo… ya no hay nada que puedas hacerme-mentira. Mentira, no tenía idea lo equivocada que estaba.
No dijo nada. Se limitó a aparcarse sin cuidado a la orilla de una ruta vacía y quito los seguros del coche. Estaba a punto de bajar cuando sentí su mano estrujándome la muñeca, lastimándome.
-suéltame-susurre.
Nos encontrábamos en un área de terracería, a unos metros de la carretera. Descendió del auto y lo rodeo hasta llegar a mi puerta. Lo mire primero por el retrovisor y luego por la ventanilla. Había algo en su mirada que me erizaba la piel… no podía descifrar que estaba tramando y eso, finalmente hizo que le temiera. Me saco a jalones del auto y cerró la puerta tras de mi de un azote.
-¿Qué haces Zayn? Suéltame-logre pronunciar.
Me llevo a la parte trasera del auto y me aventó con fuerte a la cajuela. Quedo observándome unos segundos con su mirada fija en mí y sus puños apretados.
-¿Qué vas a hacerme ahora, Zayn? ¿Me vas a pegar? Porque es lo unció que te falta volver a hacerme.
Se acercó a mí y quedo a muy poca distancia, demasiada. Su respiración era agitada, y la mía comenzaba a serlo.
-voy a callarte…
Puso sus manos en mi cintura y me sentó en la cajuela. Me quito rápidamente mi vestido con desesperación. No tuve ni tiempo de pensarlo. ¿De veras lo iba a hacer en un coche?
Paso sus manos por todas mis caderas y abdomen, no se contuvo, luego empezó a darme mordida, me lastimaban, pero no pude resistirme.
¿Por qué no me resistía? No era la primera vez que había estado ebria, pero si era la primera vez que sentía y miraba todo lo que estaba pasando, mi subconsciente gritaba pero mi cuerpo no reaccionaba.
Beso mi boca con desesperación. Luego se dirigió hacia mis pechos y con sus labios dejo marcas entre rojas y violáceas. Mi mente explotaba.
Sin quitarse ninguna prenda más que su chaqueta de cuero, me tomo arriba de su coche.
Todo en el emanaba dureza, pasión y desesperación. No tuvo ninguna piedad, como era usual en él. Pero no podía negarlo, se sentía tan bien, que simplemente no pude negarme. Luego de unos minutos termino. Demasiado rápido para lo que el acostumbraba, pero más que suficiente para ambos.
-vístete rápido-dijo luego de un largo suspiro.
También solté un aire abrupto y gire a verlo por primera vez. El me observaba con desdén. No dije absolutamente nada… la manera en la que me miraba me hizo sentir humillada de un momento a otro. Levante mi ropa y me la puse como pude. Siquiera me sentía ebria ya. A pesar del momento que habíamos tenido segundos atrás, lo que más quería ahora era estar lejos de él y encerrarme en mi habitación a llorar todo el día. Pena.
Durante todo el trayecto de vuelta, ninguno dijo una palabra. Recargue mi cabeza sobre el vidrio de la ventanilla intentando que mis lágrimas  no sean tan evidentes, pero la verdad es que salían en grandes cantidades.
En el camino, se desvió hacia donde sería la entrevista, pero entonces hable.
-¿podrías llevarme al set, o algún lugar? Quiero bañarme-susurre con voz quebrada. Lo que en verdad quería era sacarme todo rastro de el de encima, y él lo sabía.
-no hay tiempo para tus vanidades, Mikayla-dijo con voz más tranquila y sentí como su mirada se corría hacia mí.
-quiero tomar una ducha-le suplique, casi.
Lo mire a los ojos. No sé qué vio en mi mirada, pero le había impresionado. Cambio su semblante de repente.
-de acuerdo-se limitó a decir.
Volvimos a quedar en silencio. Luego de unos minutos, se aparcó fuera de su casa  e instantáneamente quite el seguro del coche y abrí la puerta. Cuando tenía un pie fuera, el me sostuvo de repente de la muñeca para detenerme. Inmediatamente me queje con un quejido sordo y una expresión de dolor.  Ambos miramos mi brazo, el cual tenía marcas moradas y rojas a causa de la brusquedad con la que me había tratado minutos atrás.
Al verlas, me soltó rápidamente y me miro a los ojos.
-Mikayla, ¿te obligue a hacerlo?-me pregunto confundido consigo mismo.
-no...-logre susurrar-pero me duele que hayamos llegado a esto.
Fluorescent adolescents.
En cuando entre a mi habitación cerré la puerta tras de mí y me desplome en el suelo a llorar desconsoladamente. No me importo si nadie me oía, me vencí.
Había permitido que me utilizara de nuevo, o peor, me había permitido yo misma utilizarme para saciar un instinto salvaje que solo me lastimaba y del que seguro, ni me arrepentía.
“eres patética”.
Sí que lo era.
Sabía que en ese acto no había habido una pizca de amor, pasión o diversión siquiera, solo lujuria, venganza, sed de saciar sus más bajos instintos, traición y dolor.
Con la poca fuerza que me quedaba, me levante y me dirigí al baño. Me quite la ropa y me quede por unos segundos examinándome en el espejo. Mi cuerpo estaba lacerado, lleno de pequeñas marcas moradas. No estaba segura si me las había hecho con el afán de lastimarme, o solo fue una convicción del momento de calentura.
Me di una ducha.
Salí y me coloco unos jeans apretados me que dolieron cuando los acomode en la cadera, y un pulóver largo simulando un vestido corto. Estaba más vestida de lo que solía, sabía que la prensa dudaría y me llamarían la atención por ello, les parecería extraño, pero no podía permitir dejar en vista las marcas de mi cuerpo. No podía hacer que la prensa empiece con “volvió a Zayn Malik, y el volvió a golpearla” ya que cuando éramos pareja habían habido muchos de esos rumores, que algunos habían sido verdad. Los moretones simplemente alimentarían esas ideas.
Ese día llegue tarde a la entrevista, realmente tarde. Tan tarde que ni siquiera les dio tiempo de reprocharme nada, simplemente llegue y nos sentamos a dar la entrevista en el canal de televisión. Como lo espere, la entrevistadora me hizo u comentario de mi vestimenta, y que me veía hermosa. Hipócrita.
No mire a Zayn en toda la entrevista, pero sentía su mirada posada en mí. Por cada pregunta que hacían de nosotros dos solo contestaba “somos compañeros de trabajo”.
Cuándo terminamos la entrevista fuimos al backstage y tome un poco del jugo en la mesa de aperitivos. En eso, Iván me alcanzo.
-¿Dónde vas?
-no tengo humor de nada, Iván, quiero irme a un hotel, o lo que sea-me equivoque en mis palabras.
“que idiota eres Mikayla, sabrá que se trata de Zayn, vives con él, ¿Por qué querrías ir a un hotel?”.
-no deberías sentirte así, el hace todo con el fin de lastimarte-yo caminaba mientras miraba al piso.
-sí, pero después de lo que paso hoy…-diablos, maldita boca.
-¿Qué paso hoy?-busca excusa.
-es decir, lo que paso entre nosotros.
-claro, Mikayla. ¿Dónde estuviste antes de venir aquí?
-en un bar.
-lo noto, siento el olor a alcohol. ¿Con quién?
-sola-él se enojó.
-¿me veo como un idiota? ¿Quién te hizo esto?-me cogió la muñeca rápidamente, haciendo que se la quite y baje de mi manga cubriéndome un poco más-fue Zayn, ¿no es así?
-no…-susurre.
-y una mierda. Le romperé la cara-dijo furioso-¿comienzas a ir y venir con él, de nuevo?
-Iván, yo no…-me vi interrumpida.
-Mikayla, ¿puedo hablar contigo?-sentir su voz tras de mi me momitizo. Sabía que era el, conocía su voz desde kilómetros, pero la expresión de Iván mirando sobre mi hombro me lo confirmo.
-no creo que tengas nada que hablar con ella en este momento, cabron. Así que date la vuelta, Zayn-dijo Iván mirándolo fijamente. Esto era lo único que faltaba.
-Iván, compañero. Eres mi amigo, pero no dudare un segundo en dejarte en el hospital si no te metes en tus asuntos-esto no estaba bien, así que salte a la conversación.
-Iván, está bien. Esta noche iré a tu casa y hablaremos, solo, ve…-no encontraba palabras siquiera para hablar.
-¿te quedaras con él?-me cuestiono.
-tranquilo, luego hablamos-el solo me miro, y luego de unos segundos se fue a paso apresurado. Lo vi desaparecer por la puerta, y lentamente me di vuelta.
-parece que tienes otro en la lista bajo tu cacería-dijo el sin mirarme.
-¿Qué mierda quieres decirme?-yo tampoco lo miraba.
-nadie tiene que saber lo de hoy, en especial veo que Iván, parece estar bastante enganchado-ese comentario me enojo.
-¿eres así de idiota siempre, Malik?-le escupí.
-¿crees que no veo cómo te mira?
-sí, me mira como una vez tú lo hiciste-eso le fue un golpe bajo. Ya que su estructura flaqueo unos instantes-Zayn yo…-suspire-eres una persona importante para mí pero esto… no es sano, podemos ser amigos, pero debe haber una parte de los dos en ello-el me miro incrédulo.
¿Qué? Mi plan no funcionaría si seguíamos así.
-¿amigos? ¿Es una puta broma?-comenzó a enojarse-al diablo con tu proposición de amistad, Mikayla, ¿estas escuchando lo que dices? La única persona que ame en el mundo me dice que solo quiere ser mi amiga. Con lo que acaba de pasar... tú me dices que, ¿quieres ser mi amiga? Pensé que de los dos tú eras la más inteligente, ya veo que no. Nunca seria “amigo”-tomaba la palabra de amigo como un chiste barato en su discurso-de una perra despiadada como tú. Eres una maldita zorra calculadora, fría e hipócrita, atrévete por un segundo a decirme que no estamos hechos para pudrirnos en el infierno juntos.
Ahí estaba. Un destello brillo de mis ojos. Ese era mi Zayn. Ese era el Zayn que conocía.
No era el Zayn que le coqueteaba a las cámaras, no era el romántico que traía flores en san Valentín, no era el que me golpeaba cuando se enojaba. Ese era mi Zayn. Mi frio, despiadado, duro, y seco Zayn Malik.
¿Quién eres tú?

Quien eres tú, que de repente apareciste en mi vida, haciendo revivir la ilusión perdida que hace ya tiempo adormeció dentro de mí.
Quien eres tú, serás como un ángel traído desde el infierno, que se convertirá en mi más mortal pecado.
Quien eres tú, que alumbraste mi camino cuando por la oscuridad no sabía hacia dónde dirigirme.
Quien eres tú, quien eres tú que inexplicablemente yo amo, quien eres tú que por tu nombre tanto llamo, porque de ti ni tu alma conozco.
Quien eres tú y que secreto tienes tu tan escondido.
¿Quién eres tú? Que haces que me rinda a tus pies como solo tú lo sabes hacer. Si lo vivieras como yo lo hago, sabrías lo egoísta que es.
Pero amor mío, descubriré quien en realidad eres.
Siempre fui una adicta al dolor, pero me di cuenta que me gusta más obsequiarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario