La
chica cool. Los hombres siempre dicen eso cuando le atrae una mujer, ¿no?
<Esa chica es muy cool>. Ser la chica cool significa que soy la mujer
atractiva, brillante y divertida, que adora ver futbol, el poquer, la cerveza
barata, los chistes verdes, adora los tríos, y se llena la boca con hot dogs
como si al otro día fuera el fin del mundo pero que sorprendentemente y sin
explicación seguía siendo talla 32, porque si, sobre todo, la chica cool es
atractiva. Las chicas cool nunca se enfadan; solo sonríen de manera disgustada
pero cariñosa y dejan que sus hombres hagan lo que ellos quieran. <Adelante,
cágate encima de mí, no me importa, soy la chica cool>.
Los
hombres creen realmente que esa chica existe. Quizá se engañen porque muchas
mujeres están dispuestas a fingir que lo son. Durante mucho tiempo viví
ofendida por el concepto de chica cool. Solía ver a los idiotas babear por esa
clase de chicas, con ganas de escupirles <no estas saliendo con una mujer,
estas saliendo con una farsante que ha visto muchas películas dirigidas por hombres
socialmente inadaptados los que les gusta creer que ese tipo de mujeres existe
y que podrían besarle>.
Viéndolo
así, la chica cool es patética. Son mujeres que ni siquiera fingen ser la mujer
que ellas quisieran ser, sino la que un hombre quisiera que fueran.
La
chica cool existe para todos los hombres. Si es un nerd friki, la chica cool
será la de pelos coloridos, que sabe jugar videojuegos, que no escucha la
música de moda y le encantan los comics. Si es vegetariano, la chica cool amara
el seitan y se llevara bien con sus perros.
No
importa lo que digan, todos quieren una chica cool.
Pero
Zayn no la quiso.
Cuando
lo conocí. Estaba rodeado de chicas cool. Todas eran atractivas, usando el
último vestido de alta costura que no llegaba más debajo del trasero ni más
arriba de la mitad de los pechos. Eran las divertidas, las que dejaban que
hiciera lo que quisiera, con ellas o con otras tías.
Eran
esa clase de chicas cool que parecían de verdad ser huecas. Pero en realidad,
ninguna mujer lo es.
Zayn
me amaba. Un amor de cuando menos seis A: me aaaamaba. Pero él no estaba
enamorado de mi-mí. Zayn se enamoró de la chica que no existe. Yo estaba
fingiendo: como hago a menudo: fingiendo tener una personalidad.
Zayn
se había enamorado de mi adaptación a su estereotipo de chica cool.
Yo
siempre repito que, <todo lo que quiero, lo tengo>. Pero muchas veces esa
frase fue mal interpretada. Lo toman como una frase inspiracional que se
refiere a que si quería ser cantante, iba a esforzarme por hacerlo y ser feliz
por siempre. Pero es verdadero significado es: todo lo que quiero, a quien
quiera, va a ser mío, cueste lo que cueste.
Con
Zayn fue difícil, lo debo admitir. Zayn no despreciaba a las modelos
atractivas, experimentadas en el sexo, que amaban hacerlo anal y tenerlo en
fiestas, que comían hamburguesas baratas y bromeaban con el mientras le hacían una paja. No las
despreciaba, pero tampoco las quería.
Así
que me tome mi tiempo para elaborar mi diseño de su manic pixie dream girl.
Porque así es; lleva tiempo. Un plan exitoso es un plan elaborado, paciente y
meticulosamente, perfecto.
Así
que me convertí por un tiempo en la chica que se reinventaba cada semana, nuevo
estilo de ropa, nuevo color de cabello, nuevos chistes. Zayn no quería las que
tomaban cerveza barata, así que fui la que tomaba champán y corona. Zayn no
quería una femenina cualquiera, pero no
quería una señorita lesbiana. Así que cuando eructaba era tan inusual que nos
reíamos, pero no se hacía costumbre. Me encantaba el sexo, de todos, anal,
oral, masoquista, en donde fuera, pero eso sí, él siempre tenía el control, yo
nunca lo provocaba, el siempre decidía. No me gustaban los chistes verdes, mi
humor y el suyo eran negros.
Y
me había dado cuenta de algo; cuando una quiere manipular, conquistar y manejar
a una persona, siempre quería estudiar su personalidad, pero eso no estaba
bien. No porque no fuera correcto moralmente, sino, porque podía fallar. Yo
cambiaba de personalidad como de ropa. ¿Qué me decía que él no lo hacía? Se
debe estudiar sus rasgos, no su personalidad.
Zayn
era calculador, dominante, siniestro, experimentado, su descripción especifica
seria esa de <toma al toro de los cuernos>. Aunque lo negara, le gustaba
ser el que llevara la rienda en una relación, pero no solo ahí, sino también en
su trabajo, en su hogar, en toda su vida. Era manipulador, agresivo, impulsivo
y decidido. Ahora que lo pienso, sí que éramos la pareja perfecta.
Él
lo negaría hasta el fin de los confines, pero él es la clase de chico que le
gusta salvar a una mujer, le gusta ser esa única cuerda que la ate a la vida. Y
digo que él lo negara, porque siquiera él lo sabe. Zayn piensa que él es el que
tiene que ser salvado. Por eso me alejo tanto tiempo de su lado, porque creía
que el jodido era el, y que hundiría a todos a su alrededor con él. Y que yo
venía a salvarlo. Pero lo que a el de verdad le gustaba era ser el salvador. El
del poder.
Así
que me transformé en la típica chica rubia, de escuela privada, que nunca había
visto el mundo, que nunca se había saltado ninguna regla importante, que amaba
leer y ver películas más que ir de fiesta, inocente hasta que el la desatara, y
virgen, sobre todo virgen. No porque a él le gustara, sino porque eso era un
símbolo de debilidad.
Así
que fue como me colmo de lujos, me enseño como beber, me enseño como jugar al
pool, me enseño como lidiar con ricos, me enseño como follar, me enseño a como
ser la chica que ahora soy.
El
momento en que lo nuestro se arruino fue cuando los dos dejamos nuestros
papeles; por mi parte, esperaba, ansiaba el día en que Zayn viera a la
verdadera yo, y hasta me engañe a mí misma creyendo que ya la había visto y la
amaba. Y por el lado de Zayn, era yo quien debía despertar.
Y
al final de todo me di cuenta, de que nunca lo deje de ver como Zayn Malik. El
cantante de mi banda preferida (o una de ellas), el súper guapo, súper
talentoso, y súper rico (cabe aclarar). Al principio todo lo que hacía Zayn
Malik era un testimonio para la Biblia, pero luego me cuestione a mí misma,
¿Zayn Malik era tan perfecto? Claro que no, yo seguía encerrada en mi amor
platónico de adolescente. Pero luego me pregunte, ¿quería yo un hombre
perfecto? No, y ahí es donde lo nuestro funciono. Pero la realidad fue más
grande.
Pero
conocía a Zayn. Mientras él creía que era quien tenía el control, era otra
pieza más de una gran reloj, que en algún momento haría explotar una bomba.
Decidí
que no quiero ser una víctima nunca más.
Ahora
soy especialista en manejar a la gente, logro todo lo que quiero. Yo puedo
manipular, yo puedo controlar. A quien quiera. Cualquier persona que una vez me
quiso lo puede confirmar.
Y
si algún día lo conquiste, podría volver a hacerlo.
El
dolor te hace fuerte, la perdida te hace poderoso.
El
día en que me dejo, fue el día en que morí. Pero luego, reviví como una perra.
Me presento:
Creo
que ahora debería presentarme, me llamo Mikayla Jackson, y quiero me que
conozcáis. Pero no a la pobre Mikayla del diario. La típica veinteañera
americana, ricachona e indefensa. Quiero que conozcáis a la verdadera yo. La
que no se deja utilizar por nadie.
Tuve
que recurrir al diario íntimo para hace que todo el mundo cayera a mis pies. Es
que, ¿Qué puedo decir? Soy una chica mala. Todo mi diario se resumió a: hacer
ver a Zayn como el peor novio del mundo, y lo hubiera dejado de ese modo, sino
me hubiera hecho ver a mi como una chica tan patética.
En
estos años que estuve separada de el aprendí a odiarle de tal forma, que mi
instinto asesino sale a flote.
Sí,
es verdad que no todo lo del diario fue una mentira; si ame a Zayn, Zayn
si me amo a mí, si me lastimo, si le
lastime, si existió una semana de la discordia: pero mi punto de vista es
bastante diferente. ¿Qué es eso de “sé que me lo merezco” “sé que él me ama”?
Cuando lo leía de mi diario íntimo me daba ganas de ahogarme a mí misma en una
bañera de hotel.
Los
siguientes meses a la ruptura de ese último día de la semana de la discordia me
la pasaba llorando, no podía evitarlo, simplemente nunca me imaginé a mí, en
esa posición: encerrada en un baño de hotel barato, llorando frente a la bañera,
sin comer, sin usar el teléfono, sin siquiera querer levantarme del suelo.
Si
me había desconectado del mundo; hasta que pensé que solo le daría a la prensa
lo que quería, que era una Mikayla Jackson herida y sufrida por la rotura.
Si
había estado embarazada, y es de lo que más me arrepentía, estaba de 3 malditos
meses, pero no pude evitarlo. Era una chiquilla de 20 años, que no tenía una
familia en la que confiar, amigos y una ex pareja a la que odiaba, así que no
pude evitarlo; aborte. Nunca estuve en contra del aborto, pero sé que no
debería de haberlo hecho. Pero el embarazo de Mikayla Jackson no iba a poder
pasar tan de percibido como un embarazo corriente al que puedes dar en adopción
tu hijo.
Mis
“amigos” se habían ido, en el mundo se había creado como una tendencia de team
Zayn y team Mik. Y la mayoría parecía haberse ido al team Zayn.
Solo
la tenía a Miley y a Andy (demonios).
Con
mi familia nunca fui muy unida, pero ellos parecían ser peor que los
paparazzis. No les importaba como me sentía o donde estaba, solo les importaba
saber si había terminado con Zayn y que iba a pasar de ahora en más con mi
carrera.
Luego
de un tiempo salí de mi banda. Si, esa que había construido toda mi vida y todo
lo que era yo ahora. Les deje. Primero pensaron que se trataba de una broma,
pero lamente decirles que no lo era. Simplemente, no tenía planes de volver a
hacer música en un tiempo; me habían aceptado para hacer el casting de la marca
de lencería más famosa del mundo, ¿Por qué querría volver a componer? Ellos se
lo tomaron mal. Hablaron mierdas de mí en la prensa, pero hay una que siempre
recordare “La carrera de Mikayla está acabada”.
Eso
fue lo que motivo a seguir.
Cogí
entre los cientos de letras de canciones a Zayn que tenía la de Blank Space,
cogí a Andy y grabamos el video. Un video exageradamente costoso, pretencioso,
pero que tendría éxito.
Y
le calle la boca a muchas personas.
Hoy,
prefiero la tranquilidad de la soledad que la decepción de una mala compañía.
Me
tarde, demasiado, ¿Por qué? Pensáis. Mi disquera quería música, quería exprimir
mis sentimientos de soledad en nueva música. Hasta que me despidió, creyendo el
rumor de que mi carrera estaba acabada.
Hay
heridas que en vez de abrirnos la piel, nos abren los ojos.
Pero
nada me detuvo. Cree mi propia disquera. Gaste millones que había logrado en
los últimos años; el video, la publicidad, el sello discográfico. Pero valió la
pena, valla que la valió.
Y
entonces leí ese libro (en realidad primero había visto la película).
Y
mi mundo se volvió a iluminar.
Hay
un libro llamado Perdida, de Flynn. Ese libro volvió a darle sentido a mi vida.
El
libro se trataba de una linda pareja de casados, la envidia de América. De
pronto, ella, Amy desaparece sin dejar rastro: parece que la habían
secuestrado. El esposo la busca, pero todo el mundo lo culpa a él, porque
encuentran el diario íntimo de Amy, el cual habla de los constantes abusos que
sufría de su esposo. Todas las pistas indicaban que el la había matado. Estaba
en boca de todos. El estado de Misouri tenía pena de muerte.
Pero
me sorprendió. Aquello no término siendo más que una bruta y especial trampa
que Amy le había planeado a su esposo meses antes; lo encontró engañándola.
Zayn nunca me había sido infiel, pero si había jugado conmigo, y la pagaría.
Amy
era tan inteligente, organizo durante todo un año la posible muerte de su
esposo, haciendo verse a ella como el pobre ángel que todos aprendieron a amar.
Así
que le tendí la misma trampa, o una inspirada en ello.
¿Qué
pasaría si todo el mundo aprendiera a odiar a Zayn Malik? ¿Y si yo me volví el
perrito faldero que todos mimaban?
Nadie
jamás me había hecho sentir tan miserable. Nadie jamás siquiera se atrevió a
insultarme de la forma en la que él lo hizo. Admito que soy una de las personas
que la gente posa su dedo para reírse, pero lo hace a escondidas. Él fue
distinto, él se rio de mí en mi rostro.
Sería
un juego al que me va a gustar jugar.
El
plan llevo tiempo, año tras año fue planificado: mi imagen de chica perdida, un
álbum lleno de canciones de un corazón roto, ahora fumaba, bebía, me drogaba,
estaba completamente perdida. Él me había arruinado, supuestamente. Y luego el
sufriría.
Hoy
todos me desean pero ninguno me ama. Nadie puede quererme, porque no
tengo amor que dar, porque ya estoy seca como la paja que no da fruto.
Yo
quiero que tú sufras lo que sufro: aprenderé a rezar para lograrlo.
Yo
quiero que te sientas tan inútil como un vaso sin whisky entre las manos; que
sientas en el pecho el corazón como si fuera el de otro y te doliese.
Yo
quiero que te asomes a cada hora como un preso aferrado a su ventana y que sean
las piedras de la calle el único paisaje de tus ojos.
Me
aleje, como de costumbre. Y nadie me busco, como de costumbre.
Yo
deseo tu muerte donde estés. Aprenderé a rezar para lograrlo.
Yo era aún más inteligente que Amy.




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