Zayn
Malik
Hoy
escribo esto en el lugar en donde tuvimos nuestro primer beso y la mayoría de
nuestras primeras citas.
Te
pido perdón por no haber respetado tu espacio cuando lo pediste, por a veces no
entenderte de la manera que necesitabas, o por no ser frente a los demás lo que
querías de mí.
Por
otro lado, yo te perdono por
todos los insultos que me dijiste durante toda la relación y cuando terminamos,
esos gritos, jaloneos y amenazas que soltaste.
No
sé si algún día vayas a poder ver todo lo que pasé yo y todo lo que hice y
luche por seguir adelante después de ti. No sé si alguna palabra tuya fue
verdad o si me amaste alguna vez, pero de mi parte no lo dudes.
Tampoco
digo que yo sea una santa paloma y tú el culpable de todo, porque no es así; sé
que llego a ser intensa y aprensiva y sé que no quería aceptar el hecho de que
ya no querías estar conmigo.
Ya
no me voy a poner a pensar si me dejaste por alguien más, si realmente me
amaste, si soy algo para ti o no.
Me
va a costar trabajo estar al lado tuyo sin poder besarte. ¿De verdad lo crees?
Me va a costar trabajo estar al lado tuyo sin gritarte, sin escupirte sobre
todas las noches que pase pensando en ti, sin hacerte sentir lo que me hiciste
sufrir, sin despegar lagrimas atroces, sin saltar encima de ti para matarte.
Quiero
que sepas una cosa: a pesar de todo, tú sigues significando mucho para mí, pero en este momento mis
sentimientos son los que menos juegan en la relación en este momento.
Me
hiciste creer en tu amor como a los niños le hacen creen en santa Claus.
Yo
ya me perdone a mí misma por haberte querido tanto, mi trabajo aquí es evitar
que tú hagas lo mismo contigo. Vamos, sígueme queriendo, quiéreme aún más,
porque entre más caigas en mi juego, mas lastimado saldrás al final.
Cuídate,
porque cuando se está más roto, es cuando es más peligroso.
Chico
2.
Otra de las personas que me sorprendió mucho estar
jugando con esta, fue Andy Biersack. Yo le tenía gran cariño, vaya que lo
hacía, hasta me llegue a sumergir sin preocupaciones en la relación.
Pero se lo había advertido.
Si te vas a enamorar de mí, es justo que sepas de lo
que te estás enamorando…
Te estarás enamorando de mis inseguridades, mis
enredados de dudas y mi obsesión por tratar de averiguar lo que el mundo
piensa. Te estarás enamorando de mi inmadurez, de mi constante necesidad de
mimos y atenciones, de mi tendencia a ser demasiado empalagosa. Te estarás
enamorando de mi pasado turbulento, de mis esperanzas y sueños, de mis metas
inalcanzables, mis ilusiones de mujer moderna, y de cómo en el fondo soy una
romántica empedernida, además de todas las barreras que uso para
ocultarlo. Si te enamoras de mí, te enamorarás también de mi amargura por
esta sociedad tan retorcida donde la palabra humanidad está carente de
significado.
Pero, también te estarás enamorando de la forma en
que mis ojos brillen cuando estoy contigo, de los mensajes que te enviaré por
las mañanas tan sólo para desearte un lindo día antes de ir al trabajo, te
estarás enamorando de las cosas graciosas que digo, de las mil y
un estupideces que inventaré para hacerte reír, y de la forma en
que me sonrojaré cuando me pregunten por ti. Pero para mí, lo más importante
será que te estarás enamorado de mí, a pesar de que pensé que eso sería
imposible.
Y muchas mierdas más le dije. Es que fue simplemente
tan fácil. Andy Biersack estuvo mucho tiempo casado con quien solía ser una
buena amiga, Juliet Simms. Así que fue más que fácil. Porque no lo tuve que
analizar a él, sino a ella.
Me fije en cada detalle de la personalidad de
Juliet; empalagosa, tierna, cariñosa, romántica, torpe, etc. Todo lo puto contrario
a mí.
Lo conquiste siendo su ex.
El tiempo que estuve con Andy fue de veras muy
lindo, llegue a quererle mucho. Me hizo olvidar por un tiempo los problemas que
había tenido con Zayn. Hasta llegue a contarle una vez que me había golpeado,
él se volvió como loco, pero le dije que ya nada importaba.
No tenía planeado si lo lastimaría en ese momento o
lo guardaría para después como lo había hecho con Iván, pero las cosas se me
fueron de la mano en una fiesta. No sabía cómo terminarlo, el morbo simplemente
me sale solo. Pero él se adelantó.
Me metió los putos cuernos con Juliet. Estaba
borracho, sé que no lo haría si no fuera así.
De verdad que no me importo demasiado, lo que si me
dolió fue ella. Después de ciertos infiernos, no cualquier demonio de quema. Es
decir, era una de mis mejores amigas ¿Qué mierda la pesaba enrollándose con mi
novio? Si, había sido su esposo, pero
ellos habían terminado hacia años, y ella era quien me decía que seriamos la
pareja perfecta.
Cuando te acostumbras al dolor, las puñaladas por la
espalda solo te hacen cosquillas.
El pobre Andy no sabía lo que hacía, y lo entiendo;
tanto fingir ser Juliet lo confundí sobre a quién en verdad quería.
El chico tan perfecto, tan estructurado y amable,
había metido los cuernos a su cariñosa y perfecta novia. Parecía destruido, lo
lamentaba y lo lamentaba, el bobo Andy me lloro para que lo perdonaba.
No me pidió que volviese con él, sino que lo
perdonara, no podía creer lo que había hecho. En mi interior me reía, me
encanta ver cómo la gente sufre cuando creen que me duele algo.
Llore frente a el, le dije que nunca me esperaba eso
de él, que había roto mi corazón, pero lo peor llego: le dije que siquiera Zayn
me había hecho algo así.
Así es, lo compare con su actual peor enemigo.
Paso 6: haz que odie a tus ex.
Que lo compare con Zayn Malik, quien según mis
relatos era tan bestia, un borracho pobretón, hipócrita, narcisista, la peor
escoria del mundo, pareció caerle como una fuente de agua fría.
Lo lamento Andy, pero te lo has ganado. Lo deje
llorando en la puerta de mi casa, y me fui a dormir. Mis fanáticos hicieron el
resto. Atacándolo por internet y casi arruinando la carrera de Juliet.
Yo ya me había cansado ser la que suplicara, la que
llorara, la única que sintiera dolor. Estaba cansada de ver como las personas
se iban de mi vida y me dejaban sufriendo. Pero en ese momento los papeles se
invirtieron.
Por primera vez me sentí lo suficientemente fuerte
para hacer sufrir a alguien, y eso me lleno por dentro.
Era el primer corazón que rompía, y me sentía tan
bien. No quería ni imaginarme como seria romper el de Zayn.
Este chico de veras dolió. No le conocí del todo,
pero vaya que lo admiraba. Alex Turner siempre había sido una especie de dios
para mí.
Pero él estaba en casa antes de que yo y Zayn nos
peleáramos. Yo siquiera sabían que eran amigos, o que se hablaban. Era tan
parecido a Zayn, pero el pasado es para reflexionar, no para repetirlo.
Nosotros solo habíamos entablado una conversación en
la vida, y fue cuando le pedí una foto, y luego hablamos con amigos. Punto.
De verdad fue difícil encontrarle. Hasta que llego
el maravilloso Coachella. Ese festival me salvo el culo.
Sabía que el iría, así que lo conocí, me presente,
intercambiamos chistes, y allí todo empezó.
No termino siendo como yo me lo esperaba, era un
tipo de veras genial. Si nunca hubiera conocido a Zayn Malik, definitivamente
habría salido con él. Definitivamente me hubiera enamorado de él.
Ya era un tipo más grande. Estaba cansado de las
grupies, buscaba a alguien madura pero con la que podría divertirse. Era un
tipo exigente: le gustaban las guapas, pero que más que una gran modelo.
No logro descifrar quien de los dos se enredó más en
esta relación. Hubo momentos en los que de veras temí. Porque ciertas veces no
se mostraba de veras hundido en ello, y yo ya estaba pérdida por él, no quería
que quien terminara rompiendo el corazón al otro fuera él.
Alex era todo eso que a mí siempre me había
encantado; un hombre de pocas palabras, tenía esa expresión de eterno fastidio,
pero cuando estaba conmigo, su mundo parecía cambiar.
La primera noche que la pase en su casa, me había
invitado Matt, otro miembro de su banda. Iban a ser una especie de cena. Pero
llegue antes, quería ver a Alex yo sola. Hablamos unos segundos, iba a ser
difícil, pero me iba a gustar.
-¿te ofrezco algo?-me pregunto con el cigarrillo en
la mano.
-alcohol, ¿tiene alcohol? Por dios, ¿Qué estoy
diciendo? Claro que tienes alcohol-me dirigí a su heladera. Y lo escuche reír
tras de mí. Genial, un punto para team Mik, le hice reír.
-¿podrías preparar tú los tragos? debo hacer una
llamada-dijo sacando su celular.
-claro, dime, ¿Qué te pongo?-Alex emite una queda
carcajada mientras se acerca más a mi
rostro.
-dime como lo puedo decir sin sonar como un
pervertido, querida-responde con otra carcajada del mismo tono.
Sobre cómo era en la cama, un tema del que mucho
divagan, no era nada malo. Ninguno fue malo. Pero casi siempre era yo la del
“poder”, y tantos años a la sombra me hicieron acostumbrarme a que me dirijan.
Y él no lo hacía.
Alex era una estrella completa del rock. Su vida se
resumía a sexo, drogas y rock n roll. Pero me terminó de enamorar la pasión que
le ponía por lo que hacía. Su talento era un talento nato. Zayn también era
así, pero Alex vivía con su guitarra encima, así tal cual yo.
Si hubiera conocido a Zayn y Alex al mismo tiempo,
mi cabeza hubiera divagado tanto en quien me había enamorado más que
explotaría. Pero hoy estoy segura de que Zayn siempre tendrá una marca
permanente en mí.
-¿quieres salir de aquí?-descubrió mi cara de
aburrimiento en la fiesta-te invito un trago-dijo apartando el cigarrillo de
sus labios.
-no gracias, Alex-dije sin mirarlo.
-bueno, no sé, tu aspecto descarado, el hecho de que
seas famosos y te puedas tirar a cualquier chica. Entiéndeme, que cuando una
chica ve a un hombre con chaqueta de cuero, los pantalones pitillo, y zapatos
vintage, sueles ser sus señas de identidad de rompecorazones, Alex-él sonrió
ante mi revelación.
-lo entiendo, pero solo te estoy invitando un trago.
Al fin y al cabo no te puedo hacer el amor encima de la barra-me puse derecha y
mire para los costados intentando asegurar de que nadie había escuchado eso.
Alex parecía ser un chico directo.
-que tonto eres-dije llevando el vaso a mi boca-¿qué
te hace pensar que…
-no soy una niña-casi grite-solo…no lo soy-largue
todo el aire de mis pulmones. Volví a tomar aire, y me salí de la terraza en
dirección a la puerta, el me siguió.
-pues actúas como una, eso no me lo esperaba-dijo
saliendo de la casa junto conmigo. Me di vuelta y vi cómo se llevaba otro
cigarrillo a los labios. Ya era el cuarto en lo que habíamos estado en la
terraza, él se dio cuenta la forma en la que lo miraba.
-uno del que no quiero acordarme-busque en mi bolso
las llaves del auto.
-ya te lo dije, eres agradable luego de un rato-dijo
volviendo el cigarrillo a sus labios.
-por eso no tengo muchos amigos-me encogí de
hombros-no todos se quedan luego de un rato.
-eso es una pena, no tienen idea lo que se
pierden-le sonreí. El me devolvió la sonrisa, pero luego cambio su mirada al
frente, y se quedó unos minutos inhalando el humo con expresión pensativa.
-que si tu sonrisa me apendeja, me imagino tus
besos-podía apostar a que mi cara estaba roja en ese momento.
-eres definitivamente un tonto-volví mi mirada hacia
el suelo-solo estoy un poco aburrida, creo que aceptare el trago-el volvió a
mirarme.
-o podríamos salir de aquí, te subes a mi coche y te
llevo al hotel, para que pueda hacerte mía toda la noche. ¿Se te ocurre mejor
forma de matar el aburrimiento?
Y volví a sonreír.
Y allí todo empezó, pero luego, todo termino. Cuando
él se fue de gira, específicamente. Fotos de él y una rubia inundaban las
redes. Cuando le vi él me dijo “esto es una mierda, yo no te engañe”. Pero
tampoco me mensajeó, ni me llamo.
“lo lamento, yo hubiera llamado” le dije sin mirarlo,
él se revolvió el cabello.
Además, llego un punto decisivo en nuestra relación,
la gota que colmó el vaso.
Mientras Zayn pasaba por su peor momento, tenía
problemas serios con la droga y su trabajo (la verdad no me sentía mal por
ello), y luego de que se haya peleado con Alex un tiempo atrás.
Turner en un efecto de venganza, un día mientras
estaba colocado, y a sabiendas de que Zayn estaba o había estado enamorado de
mí, le mandó fotos de mi desnudas y muy comprometedoras en nuestra intimidad. Eso
hizo que Zayn quebrara, y al día siguiente fue cuando lo hospitalizaron por
sobredosis
Cuando le dije a Alex que me había enterado de ello
y que lo nuestro había terminado, me dio toda clase de excusas, que si estaba
drogado, que fue algo muy estúpido. Incluso me dijo que “no podía creer que lo
estuviera dejando por Zayn Malik”. Le dije que no lo dejaba por Malik, sino que
él era más inmaduro de lo que yo pensé.
La verdad lo de las fotos no me molesto en lo más
mínimo. Es más, me divertido ver como Zayn tuvo un breakdown por ello, y me
divertí al terminar con Alex al otro día.
Zayn Malik, si estás leyendo esto, parece que soy
buena, porque todos te odian.
Alex Turner era rebelde, serio, coqueto, un hombre
de pocas palabras, pero las suficientes. Buscaba una chica única, que no fuera
fácil de dominar, con la que pudiera entablar una conversación inteligente.
Con Alex no tuve que fingir mucho.
Cuando le nombre a Zayn, su cara se descompuso y me
miro como si le estuviera diciendo un mal chiste. Primero creyó que no era
verdad que le estuviera cortando “¿estas terminando conmigo?” me dijo sin poder
creerlo. Las dos semanas siguientes mí celular no paro de sonar con su timbre,
y tengo que admitir que era por un lado bastante agradable. Mi celular nunca
sonaba, parecía que nadie me necesitaba nunca, era como un alma herida que
vivía media muerta, y esas semanas me sentí demandada, pero no podía rendirme
con el tan fácil. “será lo mejor para los dos, puedes llamarme, cuando lo
superes todo”.
Pero pobre Alex, te quise de verdad tanto. Fusita mi
cosa favorita por mucho tiempo. Pero luego la expresión de tu cara cuando
termine contigo fue mi nueva cosa favorita.
Estabas destruido. Supongo que luego, la droga
volvió a nublarte los sentimientos que tenías conmigo.









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