Mikayla Jackson

Mikayla, es una adolescente Argentina, cantante, compositora, cantautora, escritora, youtuber, bailarina, guitarrista, pianista, violinista, diseñadora de moda, productora, estilista, pintora, aditora, y dueña de multiples organizaciones

sábado, 27 de enero de 2018

entrevista


Entrevista a Mikayla Jackson para the new york times style magazine.

¿Hay algo que no hayas conseguido? 
Nunca se puede decir que ya lo has conseguido todo. Siempre se aprende y la vida es una lección que nunca acaba. La moda es mi vida y he trabajado duro para llegar donde estoy. No quiero llegar a los 40 y ser solo modelo. Me gusta aportar cosas a los demás y a mí misma.

¿Cómo empezó todo?
La vida no ha sido fácil para mí. Empecé en una banda independiente de rock, luego las cosas llegaron una tras otra.
Resulta difícil imaginarte antes del éxito 
Antes trabajaba en un negocio en atención al cliente, así que sí, tuve trabajo antes de tener el éxito de ahora.
Y de repente, todo cambió...
Si creo que desde el principio de  Faylay el éxito vino seguido cada paso, así que creo que fue genial.
¿Y cómo te ganaste ese respeto?
El mundo de la moda es un mundo frívolo, donde tienes que luchar mucho para hacerte respetar. He sacrificado muchas cosas para llegar donde estoy. En todos mis años de carrera, nunca he llegado tarde a un trabajo. Eso lo ven los clientes, que no solo quieren contratar a un rostro bello. Si no eres seria y profesional, no sirve de nada tu belleza. Mis clientes saben que llevo mi trabajo al máximo de mis responsabilidades.
Eres el rostro de Miss Dior, ¿cómo te sientes al representar a un símbolo?
Monsieur Christian Dior creó este perfume inspirándose en su hermana, Catherine, que luchó con los aliados. Condecorada con la medalla de honor, era una mujer libre, peleona, independiente, que decía la verdad incluso cuando le podía costar muy caro. Yo estoy feliz por poder recoger un poco de esta herencia.
Tú también eres una mujer fuerte y peleona. ¿Cuándo y por qué decidiste bajar al campo para ayudar a otros?
Cuando estaba en Harvard tuve la suerte de encontrarme a Rania de Jordania, la mujer que más admiro. Hablamos y ella sostenía que es la economía la que mueve a las personas, la política, el mundo. He viajado y he visto la extrema pobreza en la que vive la mayor parte de la humanidad y ha sido un shock. Desde entonces colaboro con FINCA International [de la que la actriz ha pasado a ser embajadora], una asociación que promueve el microcrédito para ayudar a  mujeres emprendedoras en países del Tercer Mundo.

Trasmites una imagen dulce, romántica y femenina al 100%. ¿Cómo es tu lado más masculino?
Un hombre también puede ser dulce y romántico. De hecho, todos los hombres deberían serlo. Creo que en todos nosotros conviven una parte masculina y otra femenina; y yo no soy una excepción.
¿Sientes haber perdido una parte de tu infancia con todo este éxito de tu carrera?
No, he seguido jugando, pero a un nivel mayor. Al fin y al cabo, fingir ser otro es un juego apasionante. Además, siempre he tenido amigos estupendos.
¿Sales a menudo con tu novio?
Sí, a la playa, a muchas red carpets, salimos mucho, lo disfruto.
¿Cómo has conseguido en todos estos años bajo los focos mantener tu vida privada a un lado?
Supongo que será porque no soy nada ruidosa y mi vida personal no le interesa a nadie.
¿Cómo explica que los personajes femeninos completos sigan siendo una excepción? 
Resulta inevitable, considerando que quienes producen, escriben y dirigen las películas siguen siendo mayoritariamente hombres. Ojo, me encanta ver películas de hombres. Es solo que no es normal que la presencia de las mujeres sea tan minoritaria. Por supuesto, eso mismo pasa en todos los ámbitos. Cualquier reunión de cualquier empresa en la que solo haya una mujer contribuye a perpetuar el problema.
¿Habiendo crecido en un ámbito tan alejado del mundo del espectáculo, cómo fue que te decidiste por la actuación como una forma de vida?
Alguien escribió en Wikipedia que mi madre era mi manager y ella reaccionó diciendo “Yo no soy tu manager, nunca me quedaría con un porcentaje de tus ganancias”. Ella siempre me apoyó, mis dos padres siempre me apoyaron, sin quedarse con ningún porcentaje de mi sueldo. 
A mí me encantaba bailar, cantar o hacer algún espectáculo para la familia, porque vivía en Long Island donde muchos chicos de mi edad hacían pruebas de audición para comerciales o programas de TV y guardaban lo que ganaban para estudiar después en la Universidad. Por eso yo conocía gente que tenía representante y les pedí a mis padres si me dejaban tener uno o ir a las pruebas de audición y fueron lo suficientemente buenos como para permitírmelo. Supongo que tuve suerte de tener un primer trabajo (con la película ‘The Professional’), con un buen director y un buen personaje, porque no era algo que yo había elegido como una carrera.
¿Y cómo fue que sobreviviste a los problemas o rebeldías que suelen tener los actores que trabajan desde muy jóvenes?
Esa fue una gran conversación que tuvimos en casa, mucho antes de que me permitieran trabajar. Mis padres no tenían nada que ver con la industria del espectáculo y pensaban que los actores jóvenes se convierten en drogadictos o terminan en la cárcel y no era el camino que ellos querían para mí. Yo tuve que luchar, llorar y rogar muchísimo. También fue algo grande para la familia, porque obviamente mamá venía conmigo, mientras mi padre trabajaba en Nueva York, así que mi trabajo también separó a la familia por mucho tiempo. Fue un gran regalo que hayan confiado tanto en mí. Me protegieron bastante bien y por eso tampoco estuve expuesta a las locuras que escucho de otros colegas míos que también trabajaban en el mundo del espectáculo y dicen que llegaron a ver drogas y lugares muy extraños que yo nunca vi, porque mis padres estaban siempre cerca mío. Pero también me dieron suficiente libertad como para poder ir y trabajar desde tan jovencita.
¿Sigue siendo difícil encontrar personajes inteligentes para las mujeres en Hollywood?
Sí. Supongo que es un verdadero fenómeno. Yo aprecio la gente que escribe personajes que son interesantes o inusuales, en vez de algún rol femenino como la típica novia de una película.
¿Cómo ves entonces el rol de la mujer en Hollywood después de haber luchado tanto por la igualdad de género en el cine?
Me pone contenta que sea parte de las conversaciones porque es una forma de cambiar el comportamiento el solo hecho de que la gente hable tanto del tema. Los grandes estudios ya empiezan a elegir mujeres para dirigir cine y claramente están respondiendo a la presión. Pero no me parece correcto decir que una mujer directora es mejor o peor que un director hombre, porque cada director tiene su propia visión. Y es algo que tampoco se ve mucho en Francia, donde la nueva generación de directores tiene muchas más mujeres que hombres. Pero cuando la mayoría de los estudios de cine están controlados por hombres, es inevitable ver que las películas que ponen en el cine también las dirigen hombres como ellos.
¿En qué momento te diste cuenta que ya habías madurado a nivel personal?
Supongo que empezó cuando me empezaron a llegar personajes que requerían madurez, como ‘Goya´s Ghost’ o ‘V for Vendetta’, donde me metí tanto en el personaje, la historia y la investigación que era como vivir adentro del personaje, sin importarme que la película no tuviera éxito.
¿De verdad?
Sí, todo eso desapareció porque llegué a un punto donde estaba viviendo una experiencia que nadie iba a poder quitarme. Dos meses de vivir con Goya y sus pinturas, fue una experiencia que nunca voy a olvidar, aunque la película la hayan visto solamente cuatro personas.

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