Mikayla sube un
video a instagram leyendo un capítulo de su libro, y todos halaron de que fue
una venganza en respuesta a lo que dijo Zayn Malik ayer sobre ella.
Esto es lo que
leyó: “Sentía que cuando estábamos juntos completábamos algo pero la misma
pregunta siempre rondaba en mi mente ¿Me amará cuando esté sobria? ¿Me amará
cuando esté realmente callada, demasiado perdida en mis pensamientos para
hablar? Me pregunto si me amará cuando no responda a sus textos, porque a veces
olvido que tengo gente que me importa. ¿Cuándo todo lo que puedo oír es
"tú no eres bastante buena," él me amará entonces? ¿Me amará cuando
esté sobria? O sólo me amará cuando le ponga un brazo descuidado a su alrededor
y le diga que tiene unos ojos bonitos.
Acepté tus
mentiras, luché con ellas en mi cabeza, te di el beneficio de la duda, que tal
vez no eras tan horrible como todo el mundo decía que eras. Pero ahora lo más
difícil que tengo que aceptar es que nunca valía la pena la verdad.
Porque puedes
encontrar amor en cualquier parte, pero el amor que encontré con él fue lo más
ilógico que he visto. Él me burla, me desafía, me molesta, y de alguna manera
ni siquiera puedo considerar la idea de dejarlo. Lo único que puedo hacer es
amarlo. Pero encontré en él un apasionado amante. Sus besos gustan al cielo,
sus toques me hacen sentir amada, sus sonrisas son las más brillantes cuando
estamos juntos. Supongo que lo ilógico puede ser bueno a veces.
A veces ni siquiera me explicaba por qué estaba molesto,
simplemente me dejaba con la palabra en la boca. Al día siguiente, sólo decía
que ya se le había pasado el enojo. A veces se queda mirándome con ojos
penetrantes, y no lo oculta, porque cuando me vuelvo hacia él, lo sigue
haciendo. Y cuando le pregunto, me dice que disfruta la vista.
Es imprevisible, tan pronto está de buen humor como le cambia. Muchas
veces, cuando tiene problemas laborales, yo se lo noto porque descarga conmigo.
Sé que no está bien ni esta correcto que los insultos que me dedica, los
necesita él para sentirse mejor. Cuando él me pisa, cree que queda por encima
de mí y se siente mejor. Después, con la calma, se da cuenta y se siente
culpable por tratarme mal. Y así de enfermizo que era, aun así, sacaba mi parte
sumisa de eso y me gustaba que me tratase así.
Soy una mujer tan independiente en mi vida, con mi propia carrera, yo
frente a todo el mundo, que a veces necesitaba que alguien me bajase a la
realidad. Pero él lo hacía bruscamente.
También convivir con una pareja alcohólica es como tener una
relación con dos personas diferentes: o con una persona dividida en dos mitades
opuestas. Por un lado, está la persona
a la que se ama, la persona con la que estamos comprometidos emocionalmente,
a quien no queremos abandonar; por otro lado, está un ente desconocido hacia el
cual experimentamos un cóctel Molotov de ira, rabia, decepción o repugnancia.
Pero como ya lo dije, no estaba segura que amara a la parte amorosa de él. Creo
que lo que me gustaba de Zayn era cuando me desafiaba, me burlaba y se ponía
por encima mío, porque así tenía que esforzarme para bajarlo. Para mí la vida
siempre había sido un reto tras otro, y tenía que encontrarlos en él.
Los adictos tienen
las emociones secuestradas. No pueden amar. Un alcohólico sólo puede sufrir,
engañar, dramatizar, disimular, hacerse buenos propósitos y fracasar de nuevo.
Un alcohólico te promete el oro y el moro, pone toda la carne en el asador un
día, dos, tres, un mes… y luego viene el cataclismo. Pero yo tenía siempre mis
asses bajo la manga, y aunque él no lo supiera, él siempre me amaría”.

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